1 de octubre de 2021

"EL JUEGO DEL CALAMAR”: ¿QUÉ ESTARÍAS DISPUESTO A HACER POR DINERO?

Esta producción asiática se posiciona como una de las más populares en la era de Netflix.

Por Francisca Carvajal.

Lluvias de memes, millones de publicaciones, comentarios, me gusta, en fin. Es tema de conversación entre amigos, en salidas, juntas familiares y cómo no, “El Juego del Calamar”, serie surcoreana dirigida por Hwang Dong-hyuk se ha mantenido entre los '10 más vistos' en Netflix, desde su estreno el pasado 17 de septiembre. Y de ahí no ha parado; hoy en día es número 1 en las tendencias de la plataforma de streaming, superando a  producciones favoritas como “Sex Education” o la infaltable “Betty, la fea”. 


Nos queda la intriga, ¿por qué casi todo el mundo la está viendo? Es una serie que comienza con la típica historia del hombre de 50 años (Lee Jung-jae), mediocre, padre de una niña, separado, su ex lo odia, y, por si fuera poco, se dedica a las apuestas de carrera de caballos. Es un derrochador de dinero, pese a no tenerlo, pero su vida pronto cambiará cuando se presenta la oportunidad de perder a su progenitora, su alcahueta, quien se enferma grave de diabetes. 


Ahí comienza la montaña rusa de emociones que traerá más de algún recuerdo al espectador: el comienzo de un viaje aterrador, crudo, pero a la vez un fiel reflejo de una realidad que muchos no quieren notar o que simplemente pasan por alto: ¿qué estaríamos dispuestos a hacer por dinero?  Y una vez que lo tenemos, ¿cuál es el límite del ser humano para tanta avaricia?


“El juego del calamar” nos presenta una solución a todos los problemas financieros, una forma de ahogar la desesperación que significa estar sumergido en deudas y no tener los recursos para poder enfrentarlas. Pero a ¿qué costo? El protagonista de esta historia es la pieza clave para responder a todas estas interrogantes.


Nos enfrentamos a una especie de centro de diversiones con 6 pruebas sacadas de juegos infantiles coreanos que invitan a un grupo de personas - no menor- con deudas y problemas que no tienen para cuando acabar, a participar de un concurso que tendrá a un solo ganador, con un pozo millonario. Lo que no saben es del terrible final que les espera a quienes pierdan las diferentes pruebas que les deparará el circuito.


Una vez que comienza el viaje de un infantilismo engañoso, nos damos cuenta de cómo mentes retorcidas y perversas pueden llegar a convertirse en genios del horror, del masoquismo clásico del espectador, amante de lo macabro y siniestro. Podemos ver una especie de reality show -estilo Orwell- con personas que participan de juegos como la pinta, la escondida o el tombo -conocidos solamente en nuestro país- todo para poder llegar a la cima: hacerse millonario y poner fin a toda una vida de sufrimientos y deudas.


No podemos dejar de lado a la muñeca de este juego, reina de diferentes memes que se han divulgado en redes sociales - de seguro la haz visto- que nos trae a la memoria a la famosa “Annabelle”, un símbolo infantil, utilizado para provocarnos tanto horror como emociones negativas, pero que aún así es tema de conversación en reuniones sociales, familiares y uno de los panoramas favoritos para entretenerse los fines de semana. 


Esta pieza audiovisual surcoreana le hace guiños a otras producciones hollywoodenses como “El Juego del Miedo”, film que nos muestra a un personaje enfermo, sádico, quien en su sed de venganza crea diferentes retos que deben enfrentar los personajes para superar los distintos obstáculos que incluye un mar de sangre para el espectador, también con un final tremendamente macabro. Además, tiene algo del espíritu de “Los juegos del hambre”. Y cómo olvidar a la producción ganadora del Oscar, “Parásitos”, de la misma nacionalidad de la serie, que nos revela una realidad bastante penosa del ser humano. Un mundo rutinario, lleno de deudas, trabajos estresantes y la aspiración de llegar a una felicidad que jamás pasará.


“El juego del calamar” es una invitación a ver el vivo reflejo de cómo el dinero corrompe a las personas, ya sea de escasos recursos como de la elite de un país, pasando por un viaje que nos llevará a la avaricia, la traición, el miedo y a una humanidad perdida.