5 de julio de 2021

“VIDAS SEPARADAS”: DE LA ALEGRÍA AL HORROR EN NOMBRE DE LA CIENCIA

Este documental sobre trillizos separados al nacer, disponible en Netflix, ganó en 2018 el Gran Premio del Jurado en Sundance.

Por Marcela Yianatos.

Hace un par de semana Netflix estrenó un documental llamado “Vidas separadas” (Three identical strangers) dirigido por Tim Wardle, nominado a un BAFTA, ganador del Critics Choice Awards en 2018, del Directors Guild of America en 2019 y del Gran premio del jurado del Festival de Sundance en 2018.


La premisa parece increíble, una anécdota surrealista. En Nueva York de 1980, un chico de 19 años de nombre Robert Shafram llega a una universidad donde al parecer son todos demasiado amistosos, en su primer día lo tratan como un viejo conocido, lo que al joven Bobby le parece curioso, aunque jamás imaginó el motivo, hasta que un chico lo mira impactado y le interroga sobre si era adoptado y cuál era su fecha de nacimiento. Este muchacho le revela que su mejor amigo Eddy Galland, quien estudió un tiempo allí, es exacto a él, y no sólo eso, también había sido adoptado y su cumpleaños coincidía.


A partir de ese momento las vidas de Bobby y Eddy cambiaron, descubrieron que era gemelos separados al nacer, su historia de reencuentro fue de fama local, pero esto no era todo... David Kellman, también de 19 años, ve la foto de los hermanos reunidos en el diario y... ¡Sorpresa! Él y su madre adoptiva notan que es idéntico a ellos.


Los ahora trillizos reunidos fueron noticia nacional, incluso llegó la historia por estos lados. Se adoraron apenas se vieron, compartían gestos, forma de hablar, gustos, siendo que tuvieron crianzas distintas. Bobby creció en una familia acomodada, con un padre que era médico y una madre académica; Eddy provenía de una familia de clase media con un padre muy estricto; y David se crío en un núcleo humilde con un padre muy amoroso . Otro dato curioso, los tres tenían una hermana también adoptada, 2 años mayor que ellos.    


Les llegó la fama, muchas apariciones de tv, incluso fueron extras en la película de Madonna, “Buscando desesperadamente a Susan”, vivieron la vida al máximo y sacaron provecho de sus parecido, y si bien encontraron a su madre biológica, una joven que había quedado embarazada en su fiesta de graduación, eso no influyo mucho en ellos.


Pero sus padres adoptivos no estaban muy contentos con lo que había hecho la casa de adopción, algo no les cuadraba, además de darse cuenta que su excusa para separarlos va más allá de las razones dadas.


A partir de ese momento, lo anecdótico pasa a segundo plano, sus vidas habían sido parte de un extraño e inhumano experimento que buscaba ver que incidía más en la personalidad de una persona la biología o la crianza. Para estos hermanos en un principio era lo primero, pero luego descubren que no es tan así.


Este documental va de la alegría a la tristeza, a la incomodidad, a la aberración. Una historia para ver con atención y reflexionar, podría parecer un relato lejano, pero en el fondo nunca se sabe...


Un final no tan feliz para 3 seres humanos (y hay muchos más) a los que, en nombre de la ciencia, se les dirigió la vida con consecuencias fatales.