En Melbourne, Australia, el proyecto Algae Tower, desarrollado por UAU Studio, ha sido concebido para una torre de oficinas que busca innovar al sustituir los sistemas convencionales de sombreado por una biofachada inspirada en las copas de los árboles. Esta biofachada incorpora microalgas cultivadas dentro de fotobiorreactores transparentes que no solo absorben dióxido de carbono, sino que también proporcionan sombra y generan energía renovable a través de la fotosíntesis. “La fachada reacciona a las estaciones del año y a las variaciones diarias de la radiación solar, exactamente igual que lo hace la copa de un árbol”, según UAU Studio. Algae Tower se destaca por su capacidad de adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes a lo largo del año, a diferencia de las fachadas estáticas convencionales. Durante el verano, la fachada se vuelve más densa debido al acelerado crecimiento de las microalgas por la mayor radiación solar. Esto ayuda a bloquear el exceso de calor, reducir la necesidad de aire acondicionado y aumentar la producción de biomasa para biocombustibles. Por otro lado, en invierno, el sistema se vuelve más transparente para permitir el ingreso de luz solar y aprovechar el calentamiento natural del edificio, mejorando así su eficiencia energética. Este proyecto representa una nueva visión arquitectónica al explorar cómo los sistemas biológicos pueden convertirse en componentes activos de la arquitectura y no solo en elementos decorativos. Al integrar la tecnología de fotobiorreactores directamente en la envolvente del edificio, Algae Tower busca disminuir las emisiones de carbono, producir energía renovable y optimizar el desempeño térmico de la construcción. Aunque todavía es un concepto en desarrollo, Algae Tower plantea la posibilidad de rascacielos capaces de funcionar como ecosistemas vivos que reaccionan dinámicamente a su entorno. Para más detalles sobre este innovador proyecto, puedes visitar aquí. Fuente: Publimetro
La última sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero, liderada por el Gobierno Regional de Valparaíso, aprobó la instalación y operación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt de Google, que conectará a Chile con Australia. Esta decisión posiciona a la Región de Valparaíso como una plataforma digital en Sudamérica y un punto clave para las telecomunicaciones internacionales, fortaleciendo la conectividad digital, el intercambio de información y las oportunidades de desarrollo tecnológico, científico y económico para el país. Se espera que el cable esté instalado en el último trimestre de este año y comience a operar a partir de 2028. El Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt abarca más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina, conectando Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica. Uno de estos cables unirá la comuna de Santo Domingo con Sídney, Australia, en una conexión de casi 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica. El segundo cable conectará Santo Domingo con Ciudad de Panamá a través de una ruta submarina cercana a los 6.500 kilómetros, también equipada con 16 pares de fibra. Este proyecto implica una inversión total de 11,5 millones de dólares, con Google participando en un 99% y la Empresa Pública Desarrollo País en un 1%. Es importante destacar que ambos cables se despliegan fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, así como fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos utilizados por la pesca artesanal. Fuente: Meganoticias
En Melbourne, Australia, el proyecto Algae Tower, desarrollado por UAU Studio, ha sido concebido para una torre de oficinas que busca innovar al sustituir los sistemas convencionales de sombreado por una biofachada inspirada en las copas de los árboles. Esta biofachada incorpora microalgas cultivadas dentro de fotobiorreactores transparentes que no solo absorben dióxido de carbono, sino que también proporcionan sombra y generan energía renovable a través de la fotosíntesis. “La fachada reacciona a las estaciones del año y a las variaciones diarias de la radiación solar, exactamente igual que lo hace la copa de un árbol”, según UAU Studio. Algae Tower se destaca por su capacidad de adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes a lo largo del año, a diferencia de las fachadas estáticas convencionales. Durante el verano, la fachada se vuelve más densa debido al acelerado crecimiento de las microalgas por la mayor radiación solar. Esto ayuda a bloquear el exceso de calor, reducir la necesidad de aire acondicionado y aumentar la producción de biomasa para biocombustibles. Por otro lado, en invierno, el sistema se vuelve más transparente para permitir el ingreso de luz solar y aprovechar el calentamiento natural del edificio, mejorando así su eficiencia energética. Este proyecto representa una nueva visión arquitectónica al explorar cómo los sistemas biológicos pueden convertirse en componentes activos de la arquitectura y no solo en elementos decorativos. Al integrar la tecnología de fotobiorreactores directamente en la envolvente del edificio, Algae Tower busca disminuir las emisiones de carbono, producir energía renovable y optimizar el desempeño térmico de la construcción. Aunque todavía es un concepto en desarrollo, Algae Tower plantea la posibilidad de rascacielos capaces de funcionar como ecosistemas vivos que reaccionan dinámicamente a su entorno. Para más detalles sobre este innovador proyecto, puedes visitar aquí. Fuente: Publimetro
La última sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero, liderada por el Gobierno Regional de Valparaíso, aprobó la instalación y operación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt de Google, que conectará a Chile con Australia. Esta decisión posiciona a la Región de Valparaíso como una plataforma digital en Sudamérica y un punto clave para las telecomunicaciones internacionales, fortaleciendo la conectividad digital, el intercambio de información y las oportunidades de desarrollo tecnológico, científico y económico para el país. Se espera que el cable esté instalado en el último trimestre de este año y comience a operar a partir de 2028. El Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt abarca más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina, conectando Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica. Uno de estos cables unirá la comuna de Santo Domingo con Sídney, Australia, en una conexión de casi 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica. El segundo cable conectará Santo Domingo con Ciudad de Panamá a través de una ruta submarina cercana a los 6.500 kilómetros, también equipada con 16 pares de fibra. Este proyecto implica una inversión total de 11,5 millones de dólares, con Google participando en un 99% y la Empresa Pública Desarrollo País en un 1%. Es importante destacar que ambos cables se despliegan fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, así como fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos utilizados por la pesca artesanal. Fuente: Meganoticias