El característico olor a auto nuevo, asociado por muchos a una sensación de limpieza y satisfacción, es en realidad el resultado de un proceso químico que ocurre en el interior del vehículo. Lejos de ser un simple detalle, hoy se ha convertido en una herramienta clave dentro de la estrategia de marketing de la industria automotriz. Este aroma proviene de la liberación de compuestos orgánicos volátiles (COV), presentes en materiales como plásticos, pegamentos, pinturas, alfombras y recubrimientos. Estos compuestos se liberan mediante un proceso conocido como desgasificación, especialmente en los primeros meses de uso y cuando el vehículo se expone a altas temperaturas. Diversos estudios han identificado la presencia de decenas, e incluso cientos, de estos compuestos en el habitáculo de un auto nuevo. Algunos de ellos pueden incluir sustancias como benceno, acetona o cloruro de vinilo, cuya concentración y combinación varían según el modelo y los materiales utilizados en su fabricación. El posible impacto en la salud ha sido motivo de debate. Algunas investigaciones advierten que la exposición prolongada a estos compuestos podría generar molestias como irritación ocular, dolor de cabeza, fatiga o reacciones alérgicas. Sin embargo, otros estudios han determinado que los niveles presentes en los vehículos no alcanzarían umbrales considerados tóxicos para la mayoría de las personas. Regulaciones y factor de marketing A pesar de estas diferencias, distintos mercados han comenzado a regular la presencia de estos compuestos. En regiones como Europa, China y Estados Unidos existen normativas que establecen límites para la calidad del aire al interior de los vehículos. En paralelo, las marcas han comenzado a prestar especial atención al olor como parte de la experiencia del usuario. El llamado “marketing olfativo” busca asociar determinados aromas a sensaciones positivas, influyendo en la percepción del producto y en la decisión de compra. No obstante, esta tendencia no es uniforme en todos los mercados. En China, por ejemplo, una parte importante de los consumidores percibe el olor a auto nuevo como algo desagradable, lo que ha llevado a los fabricantes a desarrollar soluciones para neutralizarlo o reemplazarlo por fragancias más agradables. Entre las iniciativas destacan técnicas como el horneado del vehículo para acelerar la liberación de compuestos, o el uso de materiales con capas aromáticas que enmascaran los olores originales. Incluso existen equipos especializados dedicados a evaluar y ajustar el aroma de los interiores. Para quienes adquieren un auto nuevo, los expertos recomiendan ventilar el vehículo con frecuencia durante los primeros meses, evitar la acumulación de calor y utilizar productos de limpieza sin químicos agresivos. Medidas simples que ayudan a reducir la concentración de estos compuestos y mejorar la calidad del aire en el habitáculo.
Autofact, una plataforma chilena de servicios digitales para la industria automotriz, ha llevado a cabo un estudio que revela que aproximadamente un tercio de los vehículos en Chile están pagando más de lo necesario por su permiso de circulación. Según el informe presentado por la empresa, se comparó el Código Fiscal recomendado por el Servicio de Impuestos Internos con el monto que están abonando los contribuyentes, encontrando disparidades tanto a favor como en contra. En promedio, alrededor del 34% de las patentes están pagando $45.000 más de lo debido, llegando incluso a sobrepasos de hasta $500.000, mientras que un 12% abona menos de lo estimado. La investigación analizó más de 60.000 patentes posteriores al año 2011 y detectó casos específicos de error en el cobro. Por ejemplo, se menciona el caso de un contribuyente que pagó su permiso como si su vehículo fuera un Maxus T90 cuando en realidad era un Maxus T60, un modelo diferente y de menor valoración, resultando en un exceso de pago de $259.952 pesos. El origen común en todos los escenarios estudiados sería una asignación incorrecta del código de tasación al momento del pago, debido a denominaciones muy similares entre modelos o versiones que llevan a seleccionar una opción aparentemente correcta pero que no coincide con las características reales del vehículo. Este error podría estar generando un impacto adicional de más de $53 mil millones en recaudaciones municipales, cifra cercana al presupuesto anual de comunas como Chillán, Temuco o Iquique. Entre las marcas y modelos más afectados por este error se encuentran DFSK, Renault y Toyota con diferencias superiores al 12%, llegando hasta el 13,94% en DFSK. En el segmento SUV, destacan el JAC S2, Hyundai Creta y DFSK 500 como los modelos con mayor diferencia absoluta. En cuanto a los modelos con mayor sobrecobro se encuentran Citroën C3, Chevrolet Spark GT y Hyundai Atos con diferencias por encima del 20% del valor sugerido. Por ejemplo, el Citroën C3 presenta una diferencia del 32,24%. En el segmento económico city car, el Chevrolet Spark GT es el más afectado con un sobrecobro del 20,71%. Por otro lado, las comunas que han reflejado mayores recaudaciones tras este error son Freire, Alto Hospicio, Arica, Torres del Paine y Chile Chico, liderando la lista con variaciones superiores al 14%. En Freire la variación alcanza incluso el 32,68%. Este estudio realizado por Autofact arroja luz sobre la problemática relacionada con el permiso de circulación en Chile y destaca la importancia de revisar detenidamente los códigos fiscales para evitar cobros indebidos. Fuente: Meganoticias
El característico olor a auto nuevo, asociado por muchos a una sensación de limpieza y satisfacción, es en realidad el resultado de un proceso químico que ocurre en el interior del vehículo. Lejos de ser un simple detalle, hoy se ha convertido en una herramienta clave dentro de la estrategia de marketing de la industria automotriz. Este aroma proviene de la liberación de compuestos orgánicos volátiles (COV), presentes en materiales como plásticos, pegamentos, pinturas, alfombras y recubrimientos. Estos compuestos se liberan mediante un proceso conocido como desgasificación, especialmente en los primeros meses de uso y cuando el vehículo se expone a altas temperaturas. Diversos estudios han identificado la presencia de decenas, e incluso cientos, de estos compuestos en el habitáculo de un auto nuevo. Algunos de ellos pueden incluir sustancias como benceno, acetona o cloruro de vinilo, cuya concentración y combinación varían según el modelo y los materiales utilizados en su fabricación. El posible impacto en la salud ha sido motivo de debate. Algunas investigaciones advierten que la exposición prolongada a estos compuestos podría generar molestias como irritación ocular, dolor de cabeza, fatiga o reacciones alérgicas. Sin embargo, otros estudios han determinado que los niveles presentes en los vehículos no alcanzarían umbrales considerados tóxicos para la mayoría de las personas. Regulaciones y factor de marketing A pesar de estas diferencias, distintos mercados han comenzado a regular la presencia de estos compuestos. En regiones como Europa, China y Estados Unidos existen normativas que establecen límites para la calidad del aire al interior de los vehículos. En paralelo, las marcas han comenzado a prestar especial atención al olor como parte de la experiencia del usuario. El llamado “marketing olfativo” busca asociar determinados aromas a sensaciones positivas, influyendo en la percepción del producto y en la decisión de compra. No obstante, esta tendencia no es uniforme en todos los mercados. En China, por ejemplo, una parte importante de los consumidores percibe el olor a auto nuevo como algo desagradable, lo que ha llevado a los fabricantes a desarrollar soluciones para neutralizarlo o reemplazarlo por fragancias más agradables. Entre las iniciativas destacan técnicas como el horneado del vehículo para acelerar la liberación de compuestos, o el uso de materiales con capas aromáticas que enmascaran los olores originales. Incluso existen equipos especializados dedicados a evaluar y ajustar el aroma de los interiores. Para quienes adquieren un auto nuevo, los expertos recomiendan ventilar el vehículo con frecuencia durante los primeros meses, evitar la acumulación de calor y utilizar productos de limpieza sin químicos agresivos. Medidas simples que ayudan a reducir la concentración de estos compuestos y mejorar la calidad del aire en el habitáculo.
Autofact, una plataforma chilena de servicios digitales para la industria automotriz, ha llevado a cabo un estudio que revela que aproximadamente un tercio de los vehículos en Chile están pagando más de lo necesario por su permiso de circulación. Según el informe presentado por la empresa, se comparó el Código Fiscal recomendado por el Servicio de Impuestos Internos con el monto que están abonando los contribuyentes, encontrando disparidades tanto a favor como en contra. En promedio, alrededor del 34% de las patentes están pagando $45.000 más de lo debido, llegando incluso a sobrepasos de hasta $500.000, mientras que un 12% abona menos de lo estimado. La investigación analizó más de 60.000 patentes posteriores al año 2011 y detectó casos específicos de error en el cobro. Por ejemplo, se menciona el caso de un contribuyente que pagó su permiso como si su vehículo fuera un Maxus T90 cuando en realidad era un Maxus T60, un modelo diferente y de menor valoración, resultando en un exceso de pago de $259.952 pesos. El origen común en todos los escenarios estudiados sería una asignación incorrecta del código de tasación al momento del pago, debido a denominaciones muy similares entre modelos o versiones que llevan a seleccionar una opción aparentemente correcta pero que no coincide con las características reales del vehículo. Este error podría estar generando un impacto adicional de más de $53 mil millones en recaudaciones municipales, cifra cercana al presupuesto anual de comunas como Chillán, Temuco o Iquique. Entre las marcas y modelos más afectados por este error se encuentran DFSK, Renault y Toyota con diferencias superiores al 12%, llegando hasta el 13,94% en DFSK. En el segmento SUV, destacan el JAC S2, Hyundai Creta y DFSK 500 como los modelos con mayor diferencia absoluta. En cuanto a los modelos con mayor sobrecobro se encuentran Citroën C3, Chevrolet Spark GT y Hyundai Atos con diferencias por encima del 20% del valor sugerido. Por ejemplo, el Citroën C3 presenta una diferencia del 32,24%. En el segmento económico city car, el Chevrolet Spark GT es el más afectado con un sobrecobro del 20,71%. Por otro lado, las comunas que han reflejado mayores recaudaciones tras este error son Freire, Alto Hospicio, Arica, Torres del Paine y Chile Chico, liderando la lista con variaciones superiores al 14%. En Freire la variación alcanza incluso el 32,68%. Este estudio realizado por Autofact arroja luz sobre la problemática relacionada con el permiso de circulación en Chile y destaca la importancia de revisar detenidamente los códigos fiscales para evitar cobros indebidos. Fuente: Meganoticias