Un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar cómo el acónito (wolfsbane o monkshood) y la espuela de caballero (larkspur o delphinium) producen compuestos químicos con potencial para combatir el dolor, la malaria, el cáncer e incluso algunas plagas agrícolas. El estudio, realizado por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) y la Academia Checa de Ciencias, se centró en una familia de compuestos conocidos como alcaloides diterpenoides, sustancias extremadamente tóxicas pero con propiedades farmacológicas prometedoras. Aunque estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina tradicional durante miles de años, los científicos aún desconocían cómo eran capaces de fabricar estas complejas moléculas. UN PASO HACIA NUEVOS MEDICAMENTOS Gracias a este trabajo descubrieron seis enzimas responsables de fabricar atisinio (atisinium), una molécula que representa un paso clave en la formación de esta familia de compuestos. Posteriormente, transfirieron esos genes a plantas de tabaco, que actuaron como “biofábricas” capaces de reproducir el proceso de forma sostenible. “Estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina en todo el mundo durante miles de años,” dijo Garret Miller, coautor principal del estudio y profesor asistente de Biotecnología en la Universidad de Michigan-Flint. Los autores señalan que comprender estas rutas biosintéticas permitirá producir mayores cantidades de estos compuestos sin depender de plantas silvestres, facilitando su estudio y desarrollo farmacéutico. Además, esta estrategia podría emplearse para diseñar medicamentos inspirados en la química natural de estas especies, abriendo nuevas posibilidades para tratar enfermedades y desarrollar productos agrícolas más seguros y sostenibles. Fuente: Publimetro
La Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de la Región del Biobío, encabezada por Isabel Rojas, confirmó durante la tarde de este miércoles que el marino mercante de nacionalidad vietnamita, fallecido la noche del martes en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, padecía malaria. El diagnóstico definitivo fue ratificado luego de que el recinto asistencial enviara las muestras clínicas correspondientes al Instituto de Salud Pública (ISP), entidad que validó la presencia de la enfermedad en el organismo del paciente. El tripulante llegó a las costas nacionales a bordo de una nave mercante proveniente de Singapur. Ante la extrema gravedad de su cuadro clínico, la embarcación solicitó de manera excepcional recalar en el puerto de Talcahuano para brindarle asistencia médica de urgencia. Si bien el ciudadano extranjero logró ser ingresado y atendido en el Hospital Las Higueras, su complejo estado de salud derivó en un desenlace fatal durante la noche de la jornada de ayer. Tras la confirmación del cuadro, la autoridad sanitaria entregó detalles para evitar alertas innecesarias, descartando categóricamente un peligro sanitario tanto para los trabajadores portuarios como para la población local. La seremi Isabel Rojas explicó que la malaria es una patología que “es principalmente transmitida mediante la picadura de mosquitos del género Anopheles infectados con el parásito Plasmodium, que no tiene presencia en la Región del Biobío”. Bajo este argumento técnico, el Ministerio de Salud determinó que no existe riesgo de contagio para el resto de la tripulación que viajaba junto al paciente. De esta forma, la Seremi confirmó que se procedió “a levantar la libre plática de la embarcación”, poniendo fin a la cuarentena preventiva y autorizando al barco mercante a continuar su ruta hacia el próximo puerto de destino. Fuente: ADN Radio Nacional
Un equipo internacional de investigadores ha logrado identificar cómo el acónito (wolfsbane o monkshood) y la espuela de caballero (larkspur o delphinium) producen compuestos químicos con potencial para combatir el dolor, la malaria, el cáncer e incluso algunas plagas agrícolas. El estudio, realizado por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU) y la Academia Checa de Ciencias, se centró en una familia de compuestos conocidos como alcaloides diterpenoides, sustancias extremadamente tóxicas pero con propiedades farmacológicas prometedoras. Aunque estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina tradicional durante miles de años, los científicos aún desconocían cómo eran capaces de fabricar estas complejas moléculas. UN PASO HACIA NUEVOS MEDICAMENTOS Gracias a este trabajo descubrieron seis enzimas responsables de fabricar atisinio (atisinium), una molécula que representa un paso clave en la formación de esta familia de compuestos. Posteriormente, transfirieron esos genes a plantas de tabaco, que actuaron como “biofábricas” capaces de reproducir el proceso de forma sostenible. “Estas plantas se han utilizado en distintas formas de medicina en todo el mundo durante miles de años,” dijo Garret Miller, coautor principal del estudio y profesor asistente de Biotecnología en la Universidad de Michigan-Flint. Los autores señalan que comprender estas rutas biosintéticas permitirá producir mayores cantidades de estos compuestos sin depender de plantas silvestres, facilitando su estudio y desarrollo farmacéutico. Además, esta estrategia podría emplearse para diseñar medicamentos inspirados en la química natural de estas especies, abriendo nuevas posibilidades para tratar enfermedades y desarrollar productos agrícolas más seguros y sostenibles. Fuente: Publimetro
La Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de la Región del Biobío, encabezada por Isabel Rojas, confirmó durante la tarde de este miércoles que el marino mercante de nacionalidad vietnamita, fallecido la noche del martes en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, padecía malaria. El diagnóstico definitivo fue ratificado luego de que el recinto asistencial enviara las muestras clínicas correspondientes al Instituto de Salud Pública (ISP), entidad que validó la presencia de la enfermedad en el organismo del paciente. El tripulante llegó a las costas nacionales a bordo de una nave mercante proveniente de Singapur. Ante la extrema gravedad de su cuadro clínico, la embarcación solicitó de manera excepcional recalar en el puerto de Talcahuano para brindarle asistencia médica de urgencia. Si bien el ciudadano extranjero logró ser ingresado y atendido en el Hospital Las Higueras, su complejo estado de salud derivó en un desenlace fatal durante la noche de la jornada de ayer. Tras la confirmación del cuadro, la autoridad sanitaria entregó detalles para evitar alertas innecesarias, descartando categóricamente un peligro sanitario tanto para los trabajadores portuarios como para la población local. La seremi Isabel Rojas explicó que la malaria es una patología que “es principalmente transmitida mediante la picadura de mosquitos del género Anopheles infectados con el parásito Plasmodium, que no tiene presencia en la Región del Biobío”. Bajo este argumento técnico, el Ministerio de Salud determinó que no existe riesgo de contagio para el resto de la tripulación que viajaba junto al paciente. De esta forma, la Seremi confirmó que se procedió “a levantar la libre plática de la embarcación”, poniendo fin a la cuarentena preventiva y autorizando al barco mercante a continuar su ruta hacia el próximo puerto de destino. Fuente: ADN Radio Nacional