El retatrutide (o retatrutida) es un nuevo medicamento inyectable en fase de investigación (creado por Eli Lilly) que ha causado gran expectativa médica. Actúa como un triple agonista hormonal y se perfila como un tratamiento prometedor para la obesidad y la diabetes tipo 2. ¿Para qué sirve? Los ensayos clínicos han demostrado que el retatrutide cumple con las siguientes funciones principales: Pérdida de peso extrema: Los estudios de fase 3 han mostrado reducciones de peso corporal de hasta el 28% al 30% en pacientes (resultados comparables a los de una cirugía bariátrica). Control glucémico: Ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y estimula la producción de insulina en personas con diabetes tipo 2. Mejora metabólica: Reduce la grasa hepática (hasta un 82%), disminuye la presión arterial y mejora los niveles de triglicéridos y colesterol. ¿Cómo funciona? A diferencia de otros tratamientos actuales (como la semaglutida o la tirzepatida), el retatrutide estimula de forma simultánea tres receptores hormonales clave: GLP-1: Disminuye el apetito y prolonga la sensación de saciedad. GIP: Mejora el control de azúcar y la respuesta del cuerpo a la insulina. Glucagón: Aumenta el gasto energético, lo que ayuda al cuerpo a quemar más calorías incluso en reposo. Estado actual y precauciones Es fundamental tener en cuenta que el retatrutide aún no está aprobado para la venta ni uso clínico por las autoridades sanitarias (como la FDA). Las autoridades médicas advierten severamente contra la compra de este medicamento en el mercado negro, gimnasios o clínicas estéticas, ya que su origen, dosis y seguridad no están verificados
Un análisis realizado por la empresa de prevención en salud GoMind reveló que un 45,9% de los empleados presenta indicios de al menos una condición de salud detectada, lo que podría estar impactando directamente en el ausentismo laboral. La salud de los trabajadores en Chile está comenzando a mostrar señales de alerta dentro de las empresas. Un análisis de la healthtech GoMind, basado en 1.700 personas aproximadamente, detectó que un 45,93% presenta indicios de al menos una condición de salud, lo que podría estar incidiendo directamente en el ausentismo laboral. El dato se alinea con cifras nacionales. Según el Ministerio de Salud, más del 70% de la población adulta en Chile tiene sobrepeso u obesidad, una de las principales condiciones detectadas en entornos laborales. Dentro de los principales hallazgos, destacan que el 15% de los trabajadores presenta indicios de obesidad o sobrepeso, mientras que otro 15% muestra señales de ser hipertenso. A esto se suman casos de indicios de diabetes (4%) y un grupo relevante del 28% que tiene indicios de dos o más patologías simultáneamente, lo que eleva significativamente el riesgo de licencias médicas. “Lo más preocupante es que muchas de estas condiciones no están diagnosticadas. Las personas llegan al chequeo sin saber que tienen factores de riesgo que pueden afectar su salud y su capacidad de trabajar”, explica Carolina Guajardo, CEO de GoMind. El análisis también muestra que un 38% de los casos corresponde a alteraciones leves, pero que, sin seguimiento, pueden escalar a problemas más complejos. Esto no es menor si se considera que, según datos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), el ausentismo laboral en el país se ubica entre 5% y 8% de los días trabajados, en gran parte asociado a licencias médicas. “Muchas empresas reaccionan cuando el trabajador ya se ausentó, pero ese proceso partió mucho antes. El ausentismo suele ser la consecuencia de condiciones de salud que no se detectaron a tiempo”, señala Guajardo. En patologías cardiovasculares, por ejemplo, el análisis muestra que cerca del 79% de los trabajadores presenta indicios en al menos una condición, lo que da cuenta de un riesgo extendido en la población activa. Otro dato relevante es la distribución por género: un 63,2% de las atenciones corresponde a hombres y un 37,09% a mujeres. Lo cierto es que, hoy, gran parte de las empresas no realiza seguimiento sistemático de la salud de sus trabajadores, lo que limita la capacidad de anticiparse. “El ausentismo no es solo un tema de gestión, es un reflejo del estado de salud de los equipos. Cuando no hay prevención, las condiciones avanzan y terminan impactando directamente en la operación”, finaliza Carolina Guajardo, CEO de GoMind. Fuente: Publimetro
El retatrutide (o retatrutida) es un nuevo medicamento inyectable en fase de investigación (creado por Eli Lilly) que ha causado gran expectativa médica. Actúa como un triple agonista hormonal y se perfila como un tratamiento prometedor para la obesidad y la diabetes tipo 2. ¿Para qué sirve? Los ensayos clínicos han demostrado que el retatrutide cumple con las siguientes funciones principales: Pérdida de peso extrema: Los estudios de fase 3 han mostrado reducciones de peso corporal de hasta el 28% al 30% en pacientes (resultados comparables a los de una cirugía bariátrica). Control glucémico: Ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y estimula la producción de insulina en personas con diabetes tipo 2. Mejora metabólica: Reduce la grasa hepática (hasta un 82%), disminuye la presión arterial y mejora los niveles de triglicéridos y colesterol. ¿Cómo funciona? A diferencia de otros tratamientos actuales (como la semaglutida o la tirzepatida), el retatrutide estimula de forma simultánea tres receptores hormonales clave: GLP-1: Disminuye el apetito y prolonga la sensación de saciedad. GIP: Mejora el control de azúcar y la respuesta del cuerpo a la insulina. Glucagón: Aumenta el gasto energético, lo que ayuda al cuerpo a quemar más calorías incluso en reposo. Estado actual y precauciones Es fundamental tener en cuenta que el retatrutide aún no está aprobado para la venta ni uso clínico por las autoridades sanitarias (como la FDA). Las autoridades médicas advierten severamente contra la compra de este medicamento en el mercado negro, gimnasios o clínicas estéticas, ya que su origen, dosis y seguridad no están verificados
Un análisis realizado por la empresa de prevención en salud GoMind reveló que un 45,9% de los empleados presenta indicios de al menos una condición de salud detectada, lo que podría estar impactando directamente en el ausentismo laboral. La salud de los trabajadores en Chile está comenzando a mostrar señales de alerta dentro de las empresas. Un análisis de la healthtech GoMind, basado en 1.700 personas aproximadamente, detectó que un 45,93% presenta indicios de al menos una condición de salud, lo que podría estar incidiendo directamente en el ausentismo laboral. El dato se alinea con cifras nacionales. Según el Ministerio de Salud, más del 70% de la población adulta en Chile tiene sobrepeso u obesidad, una de las principales condiciones detectadas en entornos laborales. Dentro de los principales hallazgos, destacan que el 15% de los trabajadores presenta indicios de obesidad o sobrepeso, mientras que otro 15% muestra señales de ser hipertenso. A esto se suman casos de indicios de diabetes (4%) y un grupo relevante del 28% que tiene indicios de dos o más patologías simultáneamente, lo que eleva significativamente el riesgo de licencias médicas. “Lo más preocupante es que muchas de estas condiciones no están diagnosticadas. Las personas llegan al chequeo sin saber que tienen factores de riesgo que pueden afectar su salud y su capacidad de trabajar”, explica Carolina Guajardo, CEO de GoMind. El análisis también muestra que un 38% de los casos corresponde a alteraciones leves, pero que, sin seguimiento, pueden escalar a problemas más complejos. Esto no es menor si se considera que, según datos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), el ausentismo laboral en el país se ubica entre 5% y 8% de los días trabajados, en gran parte asociado a licencias médicas. “Muchas empresas reaccionan cuando el trabajador ya se ausentó, pero ese proceso partió mucho antes. El ausentismo suele ser la consecuencia de condiciones de salud que no se detectaron a tiempo”, señala Guajardo. En patologías cardiovasculares, por ejemplo, el análisis muestra que cerca del 79% de los trabajadores presenta indicios en al menos una condición, lo que da cuenta de un riesgo extendido en la población activa. Otro dato relevante es la distribución por género: un 63,2% de las atenciones corresponde a hombres y un 37,09% a mujeres. Lo cierto es que, hoy, gran parte de las empresas no realiza seguimiento sistemático de la salud de sus trabajadores, lo que limita la capacidad de anticiparse. “El ausentismo no es solo un tema de gestión, es un reflejo del estado de salud de los equipos. Cuando no hay prevención, las condiciones avanzan y terminan impactando directamente en la operación”, finaliza Carolina Guajardo, CEO de GoMind. Fuente: Publimetro