El Ministerio de Salud (Minsal) ha presentado los resultados de la quinta Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (EMTJ), la cual por primera vez incluyó el uso de cigarrillos electrónicos a nivel nacional. Según esta investigación, realizada a más de 7.200 jóvenes en todo el país, se reveló que el 32,9% de los estudiantes de 13 a 15 años ha probado un vaper en algún momento, mientras que un 14,8% lo consumió en el último mes. Además, se encontró que el 23,3% ha experimentado con cigarrillos tradicionales y un 9,3% se considera fumador actual. En este sentido, la encuesta alertó sobre el hecho de que el vapeo está siendo cada vez más utilizado como una vía de entrada al tabaquismo entre los jóvenes. Otro dato preocupante es que el 27,3% de los adolescentes indicó que probaría tabaco si un amigo se lo ofreciera, cifra que aumenta al 31,7% entre las mujeres. Por otro lado, el estudio también reveló una elevada exposición al humo del tabaco: el 40,8% de los estudiantes afirmó haber estado en lugares cerrados donde se fumaba durante la última semana, mientras que un 34,5% dijo haber estado expuesto en su propia casa. A esto se suma que, a pesar de la prohibición de vender tabaco a menores, 1 de cada 3 adolescentes fumadores admitió haber podido adquirir cigarrillos sin dificultades en tiendas, quioscos o supermercados. Fuente: ADN Radio Nacional
El avance del deporte competitivo ha llevado a un aumento en la búsqueda de modelos educativos que permitan conciliar entrenamientos, competencias y estudios. En este contexto, la educación online y el aprendizaje personalizado se han consolidado como opciones que brindan mayor flexibilidad para adaptar el proceso educativo a las necesidades individuales de los estudiantes. Actualmente, más de 30.000 estudiantes están optando por rendir exámenes libres en Chile, mientras que existen más de 42 colegios online en funcionamiento en el país. Estas cifras reflejan un cambio en la forma en que muchas familias abordan la educación, priorizando modelos que se ajusten a diferentes proyectos de vida sin descuidar la formación académica. Desde Brincus, un colegio online, señalan que esta tendencia responde a la demanda de sistemas educativos más adaptables y centrados en cada alumno. Las familias no están abandonando la educación formal, la están exigiendo. Quieren que se adapte a sus hijos, y no al revés, afirmó Matías González, fundador y director de Brincus. Uno de los principales beneficios del aprendizaje personalizado es la capacidad de organizar los horarios de estudio teniendo en cuenta los entrenamientos, viajes y competencias que forman parte de la rutina de aquellos que siguen una carrera deportiva desde temprana edad. González explica que “El aprendizaje personalizado, ritmos, horarios, métodos y acompañamiento ajustados a cada estudiante, dejó de ser un beneficio de nicho para convertirse en lo que un número creciente de familias chilenas busca activamente”. Para Brincus, el crecimiento de los colegios online representa un cambio más allá de la mera incorporación de herramientas digitales. La institución sostiene que cada vez más familias buscan modelos educativos que se alineen con los objetivos personales y profesionales de sus hijos, especialmente cuando estos tienen talentos que requieren una dedicación intensiva, como en el caso del deporte de alto rendimiento. En este contexto, la flexibilidad y la personalización son elementos clave para permitir a los estudiantes avanzar en su formación académica sin descuidar sus metas deportivas. El incremento en la oferta de educación online y la expansión de modelos personalizados reflejan una transformación en el sistema educativo chileno. La posibilidad de adaptar horarios, contenidos y apoyo a las necesidades individuales está ampliando las opciones para miles de estudiantes. No se trata de reemplazar el colegio, se trata de repensarlo. Lo que estamos viendo es que las familias chilenas ya tomaron esa decisión; a los actores del sistema nos toca ponernos a la altura, concluyó Matías González. De esta manera, la combinación entre educación flexible, aprendizaje personalizado y herramientas digitales sigue siendo una alternativa para aquellos que buscan desarrollar simultáneamente su formación académica y una carrera deportiva. Fuente: Publimetro Deportes
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.
WhatsApp prepara una nueva función pensada para las familias: las cuentas administradas por padres, madres o tutores, un sistema que permitirá que los menores utilicen la plataforma bajo supervisión. Tal y como ha explicado la compañía, el objetivo es ofrecer una experiencia más segura para los preadolescentes, limitando el uso a mensajes y llamadas y dando a los adultos herramientas para controlar la actividad. Según explica la propia empresa en su blog oficial, gracias a la colaboración de familias y expertos, la plataforma ha diseñado este nuevo sistema de cuentas gestionadas para adaptar la aplicación a usuarios más jóvenes y ofrecer más garantías de seguridad en su uso cotidiano. Cómo funcionarán las cuentas con control parental Las nuevas cuentas estarán disponibles para menores de 13 años o por debajo de la edad mínima establecida en cada país. Para activarlas, será necesario que el padre, madre o tutor configure el perfil desde su propio teléfono y el dispositivo del menor, vinculando ambas cuentas mediante un código QR. Una vez configurada la cuenta, los adultos podrán decidir quién puede comunicarse con el menor y a qué grupos puede unirse. También tendrán la posibilidad de revisar solicitudes de mensajes procedentes de contactos desconocidos y gestionar diferentes ajustes de privacidad. El sistema incluye además un PIN parental de seis dígitos que protege las configuraciones. Solo el adulto responsable podrá modificar los ajustes, lo que permite controlar la experiencia del menor sin que este pueda alterar las restricciones establecidas. A pesar de estos controles, la compañía insiste en que se mantiene una de las características clave de la plataforma: la privacidad. Tal y como señala WhatsApp, todas las conversaciones seguirán protegidas por cifrado de extremo a extremo, lo que significa que nadie —ni siquiera la propia empresa— puede leer o escuchar los mensajes. El objetivo de WhatsApp: supervisión sin romper la privacidad El modelo busca equilibrar dos aspectos que suelen generar debate: la seguridad infantil y el derecho a la privacidad. Los padres tendrán acceso a herramientas y estadísticas relacionadas con el uso de la aplicación, especialmente en lo que respecta a los grupos, pero no podrán ver el contenido de las conversaciones. Según la empresa, el objetivo es ofrecer más información y herramientas de supervisión sin comprometer la confidencialidad de los mensajes. La compañía espera además recoger la opinión de las familias durante los próximos meses, ya que el despliegue de las cuentas administradas será gradual. Un debate cada vez más presente La iniciativa llega en un momento en el que el uso de móviles y redes sociales por parte de menores genera un intenso debate internacional. Países como Australia han impulsado restricciones para limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años, mientras que en España el Gobierno de Pedro Sánchez ha llevado al Congreso diferentes propuestas para regular el uso de plataformas digitales entre adolescentes. El objetivo de estas iniciativas es reducir los posibles efectos negativos de la exposición temprana a pantallas y redes sociales, especialmente en lo relacionado con la salud mental juvenil y la seguridad digital. Las cifras son innegables: según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías del Instituto Nacional de Estadística, casi el 68% de los niños españoles de entre 10 y 15 años utiliza teléfono móvil. En ese contexto, aplicaciones de mensajería como WhatsApp se han convertido en una de las principales herramientas de comunicación entre jóvenes. Un estudio sobre conectividad juvenil llevado a cabo por Qustodio indica que alrededor del 52% de los menores utiliza WhatsApp de forma activa, lo que la sitúa entre las plataformas más presentes en su día a día digital. Con la llegada de las cuentas supervisadas, WhatsApp apuesta por una fórmula intermedia: permitir el acceso a la plataforma, pero con controles que posibiliten a los padres establecer límites y supervisar la actividad. De este modo, la nueva herramienta pretende responder a una demanda creciente de las familias: ofrecer a los menores acceso a la tecnología, pero con mayor seguridad y acompañamiento.
El uso abusivo de las redes sociales está provocando unaepidemia de soledad en los jóvenes estadounidenses, según un estudio que afirma que, a mayor uso de estas plataformas, más propensos son los usuarios a sentirse solos, aislados y aumentar su riesgo de caer en una depresión. La revista Journal of American College Health presentó este lunes las conclusiones de una investigación basada en el análisis de encuestas realizadas a 64.988 jóvenes de entre 18 y 24 años de más de 120 universidades estadounidenses. Los investigadores, de las universidades norteamericanas de Cincinnati e Indiana, preguntaron a los estudiantes cuántas horas dedican a las redes sociales en una semana normal, al tiempo que investigaron el sentimiento de soledad preguntándoles con qué frecuencia se sentían excluidos, carecían de compañía o se consideraban aislados. El uso abusivo de las redes e internet se determinó en más 16 horas semanales, teniendo en cuenta la consideración que ya se había hecho en estudios previos. Los más propensos a sentir soledad El análisis de los resultados indica que a más uso de las redes, más solos confesaban sentirse los jóvenes. Así, quienes usan las redes al menos 30 horas a la semana, son un 38 % más propensos a declarar soledad frente a quienes las utilizan menos de 16 horas semanales. Entre 26 y 30 horas a la semana se asocian con un 34 % más de riesgo de padecer soledad; entre 21 y 25 horas con un 23% más; entre 16 y 20 horas con un 19% más; y al menos 16 horas semanales con un 13% más respecto a quienes no llegan a ese umbral de uso. De los 64.988 jóvenes encuestados, el 54% decía sentir soledad, lo que coincide con otras investigaciones recientes realizadas en Estados Unidos. Las estudiantes mujeres y de etnia negra son las que afirman sentir más aislamiento y exclusión. Curiosamente, los estudiantes que cursan sus carreras de forma híbrida (mitad presencial y mitad conectados) dicen sentirse menos solos, lo que los autores atribuyen al hecho de que tienen más tiempo para ver a sus antiguos amigos. Además, quienes viven en un campus son menos propensos a sentirse solos que los que están en casa, lo que los investigadores achacan a la posibilidad de tener más contacto social en persona, a través de la convivencia, de la asistencia a reuniones y/o fiestas. Establecer límites Sabemos que las personas que se sienten solas son más propensas a sufrir depresión, y tienen más riesgo de morir prematuramente, señala una de las autoras, Madelyn Hill, actualmente en la Universidad de Ohio. Estos resultados subrayan lo extendida que está la soledad entre los estudiantes universitarios y ponen de relieve que el uso excesivo de las redes sociales puede estar sustituyendo interacciones personales significativas que protegen su salud mental, señala otra de las autoras, Ashley Merianos, de la Universidad de Cincinnati, en un comunicado. Una estrategia clave de salud pública para combatir esta epidemia de soledad es fortalecer las conexiones sociales y ayudar a los estudiantes a construir relaciones de apoyo con sus compañeros más allá de internet, apunta Merianos. Los autores consideran que los jóvenes deberían recibir más información sobre los potenciales efectos nocivos del uso de las redes sociales, y las instituciones educativas deberían animarles a establecer límites de tiempo para su uso.
El Ministerio de Salud (Minsal) ha presentado los resultados de la quinta Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (EMTJ), la cual por primera vez incluyó el uso de cigarrillos electrónicos a nivel nacional. Según esta investigación, realizada a más de 7.200 jóvenes en todo el país, se reveló que el 32,9% de los estudiantes de 13 a 15 años ha probado un vaper en algún momento, mientras que un 14,8% lo consumió en el último mes. Además, se encontró que el 23,3% ha experimentado con cigarrillos tradicionales y un 9,3% se considera fumador actual. En este sentido, la encuesta alertó sobre el hecho de que el vapeo está siendo cada vez más utilizado como una vía de entrada al tabaquismo entre los jóvenes. Otro dato preocupante es que el 27,3% de los adolescentes indicó que probaría tabaco si un amigo se lo ofreciera, cifra que aumenta al 31,7% entre las mujeres. Por otro lado, el estudio también reveló una elevada exposición al humo del tabaco: el 40,8% de los estudiantes afirmó haber estado en lugares cerrados donde se fumaba durante la última semana, mientras que un 34,5% dijo haber estado expuesto en su propia casa. A esto se suma que, a pesar de la prohibición de vender tabaco a menores, 1 de cada 3 adolescentes fumadores admitió haber podido adquirir cigarrillos sin dificultades en tiendas, quioscos o supermercados. Fuente: ADN Radio Nacional
El avance del deporte competitivo ha llevado a un aumento en la búsqueda de modelos educativos que permitan conciliar entrenamientos, competencias y estudios. En este contexto, la educación online y el aprendizaje personalizado se han consolidado como opciones que brindan mayor flexibilidad para adaptar el proceso educativo a las necesidades individuales de los estudiantes. Actualmente, más de 30.000 estudiantes están optando por rendir exámenes libres en Chile, mientras que existen más de 42 colegios online en funcionamiento en el país. Estas cifras reflejan un cambio en la forma en que muchas familias abordan la educación, priorizando modelos que se ajusten a diferentes proyectos de vida sin descuidar la formación académica. Desde Brincus, un colegio online, señalan que esta tendencia responde a la demanda de sistemas educativos más adaptables y centrados en cada alumno. Las familias no están abandonando la educación formal, la están exigiendo. Quieren que se adapte a sus hijos, y no al revés, afirmó Matías González, fundador y director de Brincus. Uno de los principales beneficios del aprendizaje personalizado es la capacidad de organizar los horarios de estudio teniendo en cuenta los entrenamientos, viajes y competencias que forman parte de la rutina de aquellos que siguen una carrera deportiva desde temprana edad. González explica que “El aprendizaje personalizado, ritmos, horarios, métodos y acompañamiento ajustados a cada estudiante, dejó de ser un beneficio de nicho para convertirse en lo que un número creciente de familias chilenas busca activamente”. Para Brincus, el crecimiento de los colegios online representa un cambio más allá de la mera incorporación de herramientas digitales. La institución sostiene que cada vez más familias buscan modelos educativos que se alineen con los objetivos personales y profesionales de sus hijos, especialmente cuando estos tienen talentos que requieren una dedicación intensiva, como en el caso del deporte de alto rendimiento. En este contexto, la flexibilidad y la personalización son elementos clave para permitir a los estudiantes avanzar en su formación académica sin descuidar sus metas deportivas. El incremento en la oferta de educación online y la expansión de modelos personalizados reflejan una transformación en el sistema educativo chileno. La posibilidad de adaptar horarios, contenidos y apoyo a las necesidades individuales está ampliando las opciones para miles de estudiantes. No se trata de reemplazar el colegio, se trata de repensarlo. Lo que estamos viendo es que las familias chilenas ya tomaron esa decisión; a los actores del sistema nos toca ponernos a la altura, concluyó Matías González. De esta manera, la combinación entre educación flexible, aprendizaje personalizado y herramientas digitales sigue siendo una alternativa para aquellos que buscan desarrollar simultáneamente su formación académica y una carrera deportiva. Fuente: Publimetro Deportes
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.
WhatsApp prepara una nueva función pensada para las familias: las cuentas administradas por padres, madres o tutores, un sistema que permitirá que los menores utilicen la plataforma bajo supervisión. Tal y como ha explicado la compañía, el objetivo es ofrecer una experiencia más segura para los preadolescentes, limitando el uso a mensajes y llamadas y dando a los adultos herramientas para controlar la actividad. Según explica la propia empresa en su blog oficial, gracias a la colaboración de familias y expertos, la plataforma ha diseñado este nuevo sistema de cuentas gestionadas para adaptar la aplicación a usuarios más jóvenes y ofrecer más garantías de seguridad en su uso cotidiano. Cómo funcionarán las cuentas con control parental Las nuevas cuentas estarán disponibles para menores de 13 años o por debajo de la edad mínima establecida en cada país. Para activarlas, será necesario que el padre, madre o tutor configure el perfil desde su propio teléfono y el dispositivo del menor, vinculando ambas cuentas mediante un código QR. Una vez configurada la cuenta, los adultos podrán decidir quién puede comunicarse con el menor y a qué grupos puede unirse. También tendrán la posibilidad de revisar solicitudes de mensajes procedentes de contactos desconocidos y gestionar diferentes ajustes de privacidad. El sistema incluye además un PIN parental de seis dígitos que protege las configuraciones. Solo el adulto responsable podrá modificar los ajustes, lo que permite controlar la experiencia del menor sin que este pueda alterar las restricciones establecidas. A pesar de estos controles, la compañía insiste en que se mantiene una de las características clave de la plataforma: la privacidad. Tal y como señala WhatsApp, todas las conversaciones seguirán protegidas por cifrado de extremo a extremo, lo que significa que nadie —ni siquiera la propia empresa— puede leer o escuchar los mensajes. El objetivo de WhatsApp: supervisión sin romper la privacidad El modelo busca equilibrar dos aspectos que suelen generar debate: la seguridad infantil y el derecho a la privacidad. Los padres tendrán acceso a herramientas y estadísticas relacionadas con el uso de la aplicación, especialmente en lo que respecta a los grupos, pero no podrán ver el contenido de las conversaciones. Según la empresa, el objetivo es ofrecer más información y herramientas de supervisión sin comprometer la confidencialidad de los mensajes. La compañía espera además recoger la opinión de las familias durante los próximos meses, ya que el despliegue de las cuentas administradas será gradual. Un debate cada vez más presente La iniciativa llega en un momento en el que el uso de móviles y redes sociales por parte de menores genera un intenso debate internacional. Países como Australia han impulsado restricciones para limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años, mientras que en España el Gobierno de Pedro Sánchez ha llevado al Congreso diferentes propuestas para regular el uso de plataformas digitales entre adolescentes. El objetivo de estas iniciativas es reducir los posibles efectos negativos de la exposición temprana a pantallas y redes sociales, especialmente en lo relacionado con la salud mental juvenil y la seguridad digital. Las cifras son innegables: según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías del Instituto Nacional de Estadística, casi el 68% de los niños españoles de entre 10 y 15 años utiliza teléfono móvil. En ese contexto, aplicaciones de mensajería como WhatsApp se han convertido en una de las principales herramientas de comunicación entre jóvenes. Un estudio sobre conectividad juvenil llevado a cabo por Qustodio indica que alrededor del 52% de los menores utiliza WhatsApp de forma activa, lo que la sitúa entre las plataformas más presentes en su día a día digital. Con la llegada de las cuentas supervisadas, WhatsApp apuesta por una fórmula intermedia: permitir el acceso a la plataforma, pero con controles que posibiliten a los padres establecer límites y supervisar la actividad. De este modo, la nueva herramienta pretende responder a una demanda creciente de las familias: ofrecer a los menores acceso a la tecnología, pero con mayor seguridad y acompañamiento.
El uso abusivo de las redes sociales está provocando unaepidemia de soledad en los jóvenes estadounidenses, según un estudio que afirma que, a mayor uso de estas plataformas, más propensos son los usuarios a sentirse solos, aislados y aumentar su riesgo de caer en una depresión. La revista Journal of American College Health presentó este lunes las conclusiones de una investigación basada en el análisis de encuestas realizadas a 64.988 jóvenes de entre 18 y 24 años de más de 120 universidades estadounidenses. Los investigadores, de las universidades norteamericanas de Cincinnati e Indiana, preguntaron a los estudiantes cuántas horas dedican a las redes sociales en una semana normal, al tiempo que investigaron el sentimiento de soledad preguntándoles con qué frecuencia se sentían excluidos, carecían de compañía o se consideraban aislados. El uso abusivo de las redes e internet se determinó en más 16 horas semanales, teniendo en cuenta la consideración que ya se había hecho en estudios previos. Los más propensos a sentir soledad El análisis de los resultados indica que a más uso de las redes, más solos confesaban sentirse los jóvenes. Así, quienes usan las redes al menos 30 horas a la semana, son un 38 % más propensos a declarar soledad frente a quienes las utilizan menos de 16 horas semanales. Entre 26 y 30 horas a la semana se asocian con un 34 % más de riesgo de padecer soledad; entre 21 y 25 horas con un 23% más; entre 16 y 20 horas con un 19% más; y al menos 16 horas semanales con un 13% más respecto a quienes no llegan a ese umbral de uso. De los 64.988 jóvenes encuestados, el 54% decía sentir soledad, lo que coincide con otras investigaciones recientes realizadas en Estados Unidos. Las estudiantes mujeres y de etnia negra son las que afirman sentir más aislamiento y exclusión. Curiosamente, los estudiantes que cursan sus carreras de forma híbrida (mitad presencial y mitad conectados) dicen sentirse menos solos, lo que los autores atribuyen al hecho de que tienen más tiempo para ver a sus antiguos amigos. Además, quienes viven en un campus son menos propensos a sentirse solos que los que están en casa, lo que los investigadores achacan a la posibilidad de tener más contacto social en persona, a través de la convivencia, de la asistencia a reuniones y/o fiestas. Establecer límites Sabemos que las personas que se sienten solas son más propensas a sufrir depresión, y tienen más riesgo de morir prematuramente, señala una de las autoras, Madelyn Hill, actualmente en la Universidad de Ohio. Estos resultados subrayan lo extendida que está la soledad entre los estudiantes universitarios y ponen de relieve que el uso excesivo de las redes sociales puede estar sustituyendo interacciones personales significativas que protegen su salud mental, señala otra de las autoras, Ashley Merianos, de la Universidad de Cincinnati, en un comunicado. Una estrategia clave de salud pública para combatir esta epidemia de soledad es fortalecer las conexiones sociales y ayudar a los estudiantes a construir relaciones de apoyo con sus compañeros más allá de internet, apunta Merianos. Los autores consideran que los jóvenes deberían recibir más información sobre los potenciales efectos nocivos del uso de las redes sociales, y las instituciones educativas deberían animarles a establecer límites de tiempo para su uso.