El magnesio es un nutriente que el cuerpo necesita para mantenerse sano, ya que está ligado a distintos procesos del organismo y tiene diversos beneficios; por esta razón, los suplementos abundan. Sin embargo, también existen maneras de consumirlo naturalmente que pueden ser igual o mejor en beneficio. De hecho, algunos expertos recomiendan más la opción natural, ya que tiene efectos que un suplemento no puede reemplazar. María Alejandra Cohen, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, explica que “la mayoría de las personas sanas ya puede obtener todo el magnesio que necesita a través de la alimentación, sin recurrir a un suplemento”. “Los alimentos ricos en magnesio no solo aportan el mineral, sino también fibra, grasas saludables y antioxidantes que actúan de forma sinérgica. Eso un suplemento aislado no lo puede replicar”, puntualiza. De acuerdo con la nutricionista, este nutriente es considerado un mineral fundamental para el organismo, ya que participa en más de 300 reacciones enzimáticas y regula desde la función muscular hasta la presión arterial. Además, el magnesio que proviene de los alimentos es seguro incluso si se consume en cantidades altas, porque los riñones sanos filtran el exceso sin problema. En cambio, en el caso de los suplementos y medicamentos, generalmente existe un límite superior tolerable de 350 miligramos diarios. Sobrepasarlo suele provocar diarrea, náuseas y calambres estomacales. ¿Dónde obtener magnesio? Acorde a las recomendaciones del Instituto Nacional de la Salud (NIH) de Estados Unidos, la cantidad de magnesio depende de la edad y el sexo. Para hombres adultos, el organismo sugiere entre 400 a 420 mg diarios, mientras que para mujeres son entre 310 a 320 mg. En los alimentos, se puede encontrar en algunas semillas, legumbres y verduras de hoja verde. Existen exactamente 5 que funcionan como una buena fuente. Según Cohen, estos son: 1. Semillas de zapallo tostadas: esta es la fuente donde más se concentra magnesio, ya que una porción puede contener entre 156 y 168 miligramos. Se pueden comer solas, pero también en ensaladas o con yogur. 2. Semillas de chía: solo dos cucharadas, suman entre 95 y 111 miligramos. La nutricionista las recomienda al desayuno. Por ejemplo, media taza de avena cocida con leche, una cucharada de semillas de chía y un plátano mediano. 3. Espinaca cocida: media taza puede aportar unos 78 miligramos. En el almuerzo se puede acompañar con media palta, que además suma grasas saludables. 4. Almendras tostadas: de acuerdo con Cohen, un puñado entrega entre 80 y 97 miligramos. Se pueden comer en una colación de frutos secos, además aportan grasas saludables y antioxidantes. 5. Porotos negros y quinoa: media taza de porotos negros cocidos suma 60 miligramos, mientras que una taza de quinoa cocida llega a 118 miligramos. Una taza de porotos negros al almuerzo se puede acompañar con media taza de arroz integral, que aporta 42 miligramos adicionales. La experta recomienda combinar estas porciones a lo largo del día para lograr la cantidad diaria. “Con este tipo de combinaciones se cubre holgadamente la recomendación para cualquier mujer u hombre adulto”, asegura. ¿Descartamos los suplementos? Pese a su recomendación, Cohen señala que para algunos casos no hay que descartar la suplementación, pero sí advierte que debe ser una decisión informada y con el acompañamiento médico necesario. También existen usos puntuales, como para tratar algunos tipos de migraña o el estreñimiento crónico severo. La experta en nutrición señala que los grupos de mayor riesgo por ingesta deficiente de magnesio son adultos mayores, personas con diabetes tipo 2 o con problemas digestivos crónicos. Algunas señales de alerta pueden ser: pérdida de apetito, náuseas leves, fatiga persistente, debilidad generalizada y apatía. Sin embargo, si bien la ingesta inadecuada de magnesio es relativamente común en la población, Cohen puntualiza que la deficiencia clínica sintomática es poco frecuente en personas sanas. Además, es difícil de medir porque el magnesio en sangre no siempre refleja las reservas reales del cuerpo. Fuente: biobiochile.cl
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl
El magnesio es un nutriente que el cuerpo necesita para mantenerse sano, ya que está ligado a distintos procesos del organismo y tiene diversos beneficios; por esta razón, los suplementos abundan. Sin embargo, también existen maneras de consumirlo naturalmente que pueden ser igual o mejor en beneficio. De hecho, algunos expertos recomiendan más la opción natural, ya que tiene efectos que un suplemento no puede reemplazar. María Alejandra Cohen, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, explica que “la mayoría de las personas sanas ya puede obtener todo el magnesio que necesita a través de la alimentación, sin recurrir a un suplemento”. “Los alimentos ricos en magnesio no solo aportan el mineral, sino también fibra, grasas saludables y antioxidantes que actúan de forma sinérgica. Eso un suplemento aislado no lo puede replicar”, puntualiza. De acuerdo con la nutricionista, este nutriente es considerado un mineral fundamental para el organismo, ya que participa en más de 300 reacciones enzimáticas y regula desde la función muscular hasta la presión arterial. Además, el magnesio que proviene de los alimentos es seguro incluso si se consume en cantidades altas, porque los riñones sanos filtran el exceso sin problema. En cambio, en el caso de los suplementos y medicamentos, generalmente existe un límite superior tolerable de 350 miligramos diarios. Sobrepasarlo suele provocar diarrea, náuseas y calambres estomacales. ¿Dónde obtener magnesio? Acorde a las recomendaciones del Instituto Nacional de la Salud (NIH) de Estados Unidos, la cantidad de magnesio depende de la edad y el sexo. Para hombres adultos, el organismo sugiere entre 400 a 420 mg diarios, mientras que para mujeres son entre 310 a 320 mg. En los alimentos, se puede encontrar en algunas semillas, legumbres y verduras de hoja verde. Existen exactamente 5 que funcionan como una buena fuente. Según Cohen, estos son: 1. Semillas de zapallo tostadas: esta es la fuente donde más se concentra magnesio, ya que una porción puede contener entre 156 y 168 miligramos. Se pueden comer solas, pero también en ensaladas o con yogur. 2. Semillas de chía: solo dos cucharadas, suman entre 95 y 111 miligramos. La nutricionista las recomienda al desayuno. Por ejemplo, media taza de avena cocida con leche, una cucharada de semillas de chía y un plátano mediano. 3. Espinaca cocida: media taza puede aportar unos 78 miligramos. En el almuerzo se puede acompañar con media palta, que además suma grasas saludables. 4. Almendras tostadas: de acuerdo con Cohen, un puñado entrega entre 80 y 97 miligramos. Se pueden comer en una colación de frutos secos, además aportan grasas saludables y antioxidantes. 5. Porotos negros y quinoa: media taza de porotos negros cocidos suma 60 miligramos, mientras que una taza de quinoa cocida llega a 118 miligramos. Una taza de porotos negros al almuerzo se puede acompañar con media taza de arroz integral, que aporta 42 miligramos adicionales. La experta recomienda combinar estas porciones a lo largo del día para lograr la cantidad diaria. “Con este tipo de combinaciones se cubre holgadamente la recomendación para cualquier mujer u hombre adulto”, asegura. ¿Descartamos los suplementos? Pese a su recomendación, Cohen señala que para algunos casos no hay que descartar la suplementación, pero sí advierte que debe ser una decisión informada y con el acompañamiento médico necesario. También existen usos puntuales, como para tratar algunos tipos de migraña o el estreñimiento crónico severo. La experta en nutrición señala que los grupos de mayor riesgo por ingesta deficiente de magnesio son adultos mayores, personas con diabetes tipo 2 o con problemas digestivos crónicos. Algunas señales de alerta pueden ser: pérdida de apetito, náuseas leves, fatiga persistente, debilidad generalizada y apatía. Sin embargo, si bien la ingesta inadecuada de magnesio es relativamente común en la población, Cohen puntualiza que la deficiencia clínica sintomática es poco frecuente en personas sanas. Además, es difícil de medir porque el magnesio en sangre no siempre refleja las reservas reales del cuerpo. Fuente: biobiochile.cl
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl