Una investigación entre el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) analizó los efectos cognitivos del uso de ChatGPT en la educación superior. El estudio fue liderado por Ivan Aslanov (Cenia), Ernesto Guerra (Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile) y Patricio Felmer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2011. Para evaluar este fenómeno, el equipo trabajó con una muestra de 102 estudiantes universitarios chilenos divididos en tres grupos. Cada uno debió resolver preguntas sobre fenómenos cotidianos, tales como el origen de los años bisiestos, el funcionamiento de los cierres, las fases lunares y la fabricación del vidrio. El primer grupo interactuó directamente con ChatGPT; el segundo leyó los mismos textos generados por la IA en un formato estático; mientras que el tercero no recibió material de consulta. Los hallazgos demostraron que los estudiantes que interactuaron con ChatGPT presentaron la brecha más amplia entre lo que creían saber y lo que verdaderamente lograron plasmar por escrito, fenómeno conocido como la «ilusión de profundidad explicativa». Menor calidad y vocabulario reducido Además de esta marcada sobreestimación, el rendimiento académico posterior fue más bajo. Evaluadores independientes calificaron las respuestas en una escala de 1 a 4 puntos: quienes consultaron a ChatGPT obtuvieron un promedio de 2,47 puntos, frente a los 2,75 alcanzados por el grupo que solo leyó los contenidos. El análisis lingüístico arrojó diferencias similares. Los textos elaborados por los usuarios de ChatGPT fueron más breves (43,8 palabras promedio frente a 59,6 del grupo lector) y evidenciaron menor diversidad de vocabulario. «Tener acceso a una buena explicación no significa necesariamente haber incorporado ese conocimiento. Una persona puede reconocer y seguir una explicación cuando la tiene delante, pero no necesariamente reconstruirla después por sí misma «, advirtió el investigador Ernesto Guerra. El desafío pedagógico Los autores son enfáticos en señalar que el estudio no busca catalogar a la inteligencia artificial como una herramienta negativa para el aprendizaje. El hallazgo apunta más bien a que la interacción conversacional puede llevar a los usuarios a adjudicarse mentalmente un saber que en realidad pertenece a la plataforma. El estudio cobra mayor relevancia tras los resultados de la prueba PISA 2025, que reflejan un uso masivo y acelerado de herramientas generativas entre escolares y jóvenes, «lo que vuelve especialmente pertinente preguntarse no sólo cuánto utilizan estas herramientas, sino también qué ocurre con la comprensión que construyen a partir de ellas». Fuente: cooperativa.cl
Un adolescente de 17 años fue detenido en Pakistán luego de que una alerta del FBI advirtiera a las autoridades de ese país sobre sus presuntas consultas a una plataforma de inteligencia artificial para averiguar cómo envenenar a su padre. El joven fue arrestado en Bahawalpur, en la provincia de Punjab, después de que la Agencia Nacional de Investigación de Delitos Cibernéticos (NCCIA) recibiera la información a través del Ministerio de Exteriores paquistaní. Según informó EFE, la agencia estadounidense había detectado a un usuario sospechoso que estaría utilizando inteligencia artificial para buscar información relacionada con materiales letales. Un funcionario de la NCCIA, que habló bajo condición de anonimato, señaló que el detenido es un estudiante que habría comenzado a planear un eventual envenenamiento de su padre tras protagonizar varios desacuerdos familiares. Del computador a un supuesto laboratorio Para ubicar al adolescente, los investigadores recurrieron a herramientas de rastreo digital y a información de la autoridad nacional de identificación de Pakistán. Con una orden judicial en mano, los agentes allanaron su vivienda, donde encontraron un teléfono móvil y varias sustancias químicas. Hasta ahora, no se ha detallado qué compuestos eran ni cuál era su nivel de peligrosidad. En el teléfono, en tanto, la NCCIA habría encontrado indicios relacionados con la plataforma de inteligencia artificial utilizada por el menor. La agencia no ha revelado qué aplicación estaba utilizando el adolescente ni cómo exactamente el FBI llegó hasta sus consultas. Tampoco se ha informado qué antecedentes fueron compartidos con las autoridades paquistaníes. La curiosa pista de ‘Breaking Bad’ Dentro de los antecedentes que llamaron la atención de los investigadores aparece una conocida serie estadounidense: Breaking Bad. De acuerdo con el funcionario citado por EFE, durante la investigación se estableció que el joven comenzó a interesarse por la química después de ver la producción protagonizada por Bryan Cranston. Pero el interés, según la investigación, no se habría quedado solamente en la pantalla. El adolescente habría instalado un pequeño laboratorio en su propia vivienda para realizar experimentos químicos. La NCCIA sostuvo que el operativo permitió evitar una posible tragedia y aseguró que las diligencias continúan para determinar exactamente qué pretendía hacer el menor, así como el origen y la naturaleza de las sustancias encontradas en su domicilio. Por ahora, las autoridades tampoco han confirmado que los químicos incautados fueran capaces de provocar la muerte o lesiones graves. Fuente: biobiochile.cl
La inteligencia artificial está cada vez más presente en los procesos que determinan quién recibe una visa, quién necesita una revisión adicional y, en ciertos contextos, quién puede cruzar una frontera. A pesar de que la decisión final sigue estando en manos de las autoridades, los algoritmos pueden intervenir mucho antes de que un funcionario revise personalmente un caso. En los servicios consulares y migratorios, estas herramientas tienen la capacidad de procesar grandes volúmenes de información y detectar patrones en cuestión de segundos. Entre los posibles usos se encuentran: Los exdiplomáticos estadounidenses Don Kilburg y Virginia Blaser han analizado esta transformación en su libro AI Use Cases for Consular Affairs, basándose en sus más de 60 años combinados de experiencia en el servicio público. “El peligro no radica simplemente en que la IA pueda reemplazar al funcionario consular, sino en que se convierta en el marco predeterminado a través del cual se analiza un caso”, según Don Kilburg, autor y exdiplomático. El punto más delicado no es necesariamente que una máquina tome la decisión final. El problema surge cuando el resultado de un sistema automatizado determina qué casos reciben mayor atención, cuáles son considerados sospechosos o cuáles pasan a una revisión más exhaustiva. Para un solicitante de visa, por ejemplo, puede resultar confuso por qué su expediente fue seleccionado y qué papel jugó la IA en ese proceso. En septiembre de 2025, altos funcionarios de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos instaron a aprovechar los avances tecnológicos, incluida la IA, para combatir la migración irregular, el fraude documental y el abuso de visas. La tendencia apunta hacia una mayor incorporación de herramientas automatizadas en procesos que afectan a millones de viajeros y solicitantes. La Unión Europea ha identificado como alto riesgo ciertos sistemas de IA utilizados en áreas relacionadas con visas, migración y control fronterizo. Entre las medidas contempladas se encuentra la necesidad de mantener una supervisión humana efectiva. Según Kilburg y Blaser, esto implica más que simplemente validar automáticamente el resultado de una máquina al final del proceso. El funcionario debe conservar autonomía, tiempo y responsabilidad para revisar la información, cuestionar los resultados y considerar aspectos que un algoritmo podría no comprender: contexto, circunstancias particulares o información no presente en los datos. Los autores también destacan las oportunidades que ofrece la IA. La IA puede encargarse de tareas repetitivas, facilitar la comunicación entre idiomas, detectar posibles fraudes y procesar información a gran escala. La clave sería utilizar la tecnología para liberar tiempo a los funcionarios, no para reemplazar su criterio. En casos más complejos, la decisión seguirá requiriendo algo que un sistema automatizado no posee: contexto, criterio y responsabilidad humana. Fuente: Publimetro
Elon Musk y Sam Altman están de acuerdo con la propuesta de Dario Amodei, CEO de Anthropic, para ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial ( IA) a fin de reforzar las medidas de seguridad. Amodei planteó la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de IA para establecer mecanismos que permitan evaluar los riesgos de los sistemas más avanzados. Elon Musk y Sam Altman expresaron estar de acuerdo. Elon Musk y Sam Altman respaldan propuesta de Dario Amodei para desacelerar avance de la IA A través de redes sociales, Dario Amodei compartió el ensayo que escribió sobre la necesidad de garantizar medidas de seguridad antes de continuar con el desarrollo de la IA, que crece con velocidad. Según el directivo de Anthropic, algunos sistemas de IA podrían representar riesgos importantes para la humanidad, como posibles ataques cibernéticos a gran escala o el desarrollo de armas biológicas. Elon Musk y Sam Altman repostearon la publicación de Dario Amodei y expresaron su coincidencia en la necesidad de establecer más seguridad frente al desarrollo de sistemas de IA cada vez más capaces. Mientras que el fundador de Grok solo dijo que “Darío tiene razón”, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, señaló que el tema de seguridad es prioridad en la empresa y adelantó que ya trabajan en una propuesta. La coincidencia entre figuras de compañías rivales refleja el latente riesgo por el acelerado desarrollo de la IA y la falta de controles y medidas de seguridad que protejan a la humanidad.
Si hace unos años la cirugía laparoscópica representó una revolución, hoy el foco está puesto en la cirugía robótica. La evolución de la cirugía mínimamente invasiva está impulsando la adopción de sistemas quirúrgicos robóticos, ofreciendo beneficios como menos dolor, cicatrices más pequeñas y estancias hospitalarias más breves por una recuperación más rápida. Se trata del próximo estándar en la medicina para optimizar la gestión hospitalaria y la calidad de vida de los pacientes. “Hay un gran interés por implementar este tipo de soluciones tecnológicas. Conocemos de cerca la realidad de diversas instituciones médicas del país, donde hay liderazgos cada vez más sólidos que están apostando por proyectos de cirugía robótica. Esto, en parte, se ha logrado gracias a los resultados de diversos estudios sobre los avances y beneficios significativos de esta técnica en la calidad de vida de los pacientes”, explica Macarena Torres, líder de la unidad de cirugía robótica en Surmedical. En Latinoamérica, el mercado de robots quirúrgicos está impulsado principalmente en países como Brasil, México y Argentina, donde los hospitales están invirtiendo para mejorar sus resultados quirúrgicos. La creciente prevalencia de enfermedades crónicas como el cáncer, donde la precisión robótica es vital, está aumentando la demanda de cirugías mínimamente invasivas. En Chile, el contexto se presenta desafiante. Sumado al decreto del gobierno de Alerta Sanitaria Oncológica nacional, que exige respuestas rápidas y efectivas para los pacientes, el sistema de salud enfrenta extensas listas de espera y reducciones presupuestarias en un 3%. En este escenario, la cirugía robótica se posiciona como un complemento para, por ejemplo, reducir la ocupación de días/camas, el uso de fármacos y complicaciones post operatorias, liberando recursos críticos. “Además de eficientar costos, la convicción también se centra en democratizar esta técnica quirúrgica y acercarla a cada región del país, eliminando las barreras de acceso basadas en los recursos económicos o la ubicación geográfica de las personas. Así, la apuesta es que en cinco años más, cada región disponga de un programa o proyecto en vía de implementación”, agrega Torres. Los pacientes están cada vez más informados y valoran que sus cirujanos cuenten con la precisión, la estabilidad y la menor fatiga que ofrecen los sistemas robóticos, especialmente en procedimientos de alta complejidad. En ese sentido, existe una alta expectativa, ya que las personas en Chile están consultando al respecto. Desafíos: presupuestos y capacitaciones Implementar un proyecto de cirugía robótica implica la adaptación de espacios y capacitación especializada de personas para la creación de un área quirúrgica nueva. Por otro lado, conseguir los recursos para la adquisición de la plataforma es desafiante. Sin embargo, con la entrada de nuevos oferentes al país y la diversificación de distribuidores, los valores del mercado se están regulando. “En el sistema público, influyen principalmente dos maneras para costear este tipo de procedimientos. Uno es el sistema ponderación del GRD (Grupo Relacionado por el Diagnóstico) y el otro es un incentivo al uso de tecnologías que se llama “ajuste tecnológico”. En ese sentido, el gran desafío radica en obtener la inversión inicial para el bien capital (el robot) a través de proyectos presentados al Ministerio de Salud o a los gobiernos regionales (Gore). Con la llegada de nuevas plataformas se han logrado dos cosas: regular inmediatamente los precios del mercado y robustecer la oferta con nuevas tecnologías”, menciona Torres. En relación a las capacitaciones, no solo hablamos del equipo médico, sino que de todo el personal clínico y administrativo que interactúa con el sistema. En un proyecto de esta índole, el conocimiento y la estandarización de procesos es fundamental para cada área que forma parte de la institución médica, desde esterilización hasta la programación de pabellones. “Si bien implementamos tecnología, es fundamental el componente humano y social. Nos preocupamos que las personas que utilizan esta plataforma generen un sentido de pertenencia y un nivel alto de compromiso respecto al impacto positivo que tiene su rol para la seguridad y calidad de vida del paciente”, recalca Torres. Es por esto que los programas de capacitación conformados por jornadas de simulación y pasos prácticos están ayudando a estandarizar no solo los entrenamientos a médicos, sino que a todo el ecosistema necesario para la implementación de un programa robótico. “En este contexto la llegada de plataformas robóticas ha generado un impulso y un gran interés, incrementando la formación de cirujanos robóticos. En esto, las simulaciones cumplen un rol esencial en las nuevas generaciones de médicos, las cuales están interesadas en seguir especializándose para ser parte de la revolución robótica”, precisa la especialista. Chile: planes a futuro de la técnica robótica + IA Producto de las listas de espera, la ocupación de camas críticas y el alza de la mortalidad ocasionada por cáncer, la cirugía robótica en Chile vive una nueva etapa y un nivel de madurez tecnológica y profesional mayor: cuenta con 19 centros que utilizan esta tecnología, concentrados principalmente en la capital y en centros privados. “Proyectamos que este número se incremente en, al menos, un 20% este año. En ese sentido, la técnica quirúrgica seguirá penetrando en hospitales públicos, particularmente en regiones. Pero no se quedará allí, los planes a futuro incluyen su incorporación en las mallas curriculares de universidades para médicos y enfermeras”, comenta Torres. Asimismo, la especialista asegura que el rol de la inteligencia artificial (IA) será un complemento fundamental. “Por ejemplo, en la actualidad, la IA de la plataforma Toumai permite despejar digitalmente el humo generado por la coagulación de tejidos, entregando una imagen nítida del campo quirúrgico, sin perder segundos vitales de cirugía. Además, otra función asociada a la IA es el destaque de vasos sanguíneos en planos donde el tejido adiposo (grasa) no permite distinguir una estructura de otra. Lo que genera una mayor seguridad y precisión para la conservación de anatomía crítica”, concluye. Aun cuando existen desafíos significativos, el potencial de la cirugía robótica para optimizar recursos, reducir listas de espera y elevar la calidad de vida de los pacientes es innegable. Con la mayor disponibilidad de nuevas plataformas, la reducción de costos de los equipos y una creciente convicción por descentralizar el acceso, esta técnica mínimamente invasiva se convertirá en el estándar de alta complejidad en todo el país. Fuente: trendtic.cl
Una investigación entre el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) analizó los efectos cognitivos del uso de ChatGPT en la educación superior. El estudio fue liderado por Ivan Aslanov (Cenia), Ernesto Guerra (Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile) y Patricio Felmer, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2011. Para evaluar este fenómeno, el equipo trabajó con una muestra de 102 estudiantes universitarios chilenos divididos en tres grupos. Cada uno debió resolver preguntas sobre fenómenos cotidianos, tales como el origen de los años bisiestos, el funcionamiento de los cierres, las fases lunares y la fabricación del vidrio. El primer grupo interactuó directamente con ChatGPT; el segundo leyó los mismos textos generados por la IA en un formato estático; mientras que el tercero no recibió material de consulta. Los hallazgos demostraron que los estudiantes que interactuaron con ChatGPT presentaron la brecha más amplia entre lo que creían saber y lo que verdaderamente lograron plasmar por escrito, fenómeno conocido como la «ilusión de profundidad explicativa». Menor calidad y vocabulario reducido Además de esta marcada sobreestimación, el rendimiento académico posterior fue más bajo. Evaluadores independientes calificaron las respuestas en una escala de 1 a 4 puntos: quienes consultaron a ChatGPT obtuvieron un promedio de 2,47 puntos, frente a los 2,75 alcanzados por el grupo que solo leyó los contenidos. El análisis lingüístico arrojó diferencias similares. Los textos elaborados por los usuarios de ChatGPT fueron más breves (43,8 palabras promedio frente a 59,6 del grupo lector) y evidenciaron menor diversidad de vocabulario. «Tener acceso a una buena explicación no significa necesariamente haber incorporado ese conocimiento. Una persona puede reconocer y seguir una explicación cuando la tiene delante, pero no necesariamente reconstruirla después por sí misma «, advirtió el investigador Ernesto Guerra. El desafío pedagógico Los autores son enfáticos en señalar que el estudio no busca catalogar a la inteligencia artificial como una herramienta negativa para el aprendizaje. El hallazgo apunta más bien a que la interacción conversacional puede llevar a los usuarios a adjudicarse mentalmente un saber que en realidad pertenece a la plataforma. El estudio cobra mayor relevancia tras los resultados de la prueba PISA 2025, que reflejan un uso masivo y acelerado de herramientas generativas entre escolares y jóvenes, «lo que vuelve especialmente pertinente preguntarse no sólo cuánto utilizan estas herramientas, sino también qué ocurre con la comprensión que construyen a partir de ellas». Fuente: cooperativa.cl
Un adolescente de 17 años fue detenido en Pakistán luego de que una alerta del FBI advirtiera a las autoridades de ese país sobre sus presuntas consultas a una plataforma de inteligencia artificial para averiguar cómo envenenar a su padre. El joven fue arrestado en Bahawalpur, en la provincia de Punjab, después de que la Agencia Nacional de Investigación de Delitos Cibernéticos (NCCIA) recibiera la información a través del Ministerio de Exteriores paquistaní. Según informó EFE, la agencia estadounidense había detectado a un usuario sospechoso que estaría utilizando inteligencia artificial para buscar información relacionada con materiales letales. Un funcionario de la NCCIA, que habló bajo condición de anonimato, señaló que el detenido es un estudiante que habría comenzado a planear un eventual envenenamiento de su padre tras protagonizar varios desacuerdos familiares. Del computador a un supuesto laboratorio Para ubicar al adolescente, los investigadores recurrieron a herramientas de rastreo digital y a información de la autoridad nacional de identificación de Pakistán. Con una orden judicial en mano, los agentes allanaron su vivienda, donde encontraron un teléfono móvil y varias sustancias químicas. Hasta ahora, no se ha detallado qué compuestos eran ni cuál era su nivel de peligrosidad. En el teléfono, en tanto, la NCCIA habría encontrado indicios relacionados con la plataforma de inteligencia artificial utilizada por el menor. La agencia no ha revelado qué aplicación estaba utilizando el adolescente ni cómo exactamente el FBI llegó hasta sus consultas. Tampoco se ha informado qué antecedentes fueron compartidos con las autoridades paquistaníes. La curiosa pista de ‘Breaking Bad’ Dentro de los antecedentes que llamaron la atención de los investigadores aparece una conocida serie estadounidense: Breaking Bad. De acuerdo con el funcionario citado por EFE, durante la investigación se estableció que el joven comenzó a interesarse por la química después de ver la producción protagonizada por Bryan Cranston. Pero el interés, según la investigación, no se habría quedado solamente en la pantalla. El adolescente habría instalado un pequeño laboratorio en su propia vivienda para realizar experimentos químicos. La NCCIA sostuvo que el operativo permitió evitar una posible tragedia y aseguró que las diligencias continúan para determinar exactamente qué pretendía hacer el menor, así como el origen y la naturaleza de las sustancias encontradas en su domicilio. Por ahora, las autoridades tampoco han confirmado que los químicos incautados fueran capaces de provocar la muerte o lesiones graves. Fuente: biobiochile.cl
La inteligencia artificial está cada vez más presente en los procesos que determinan quién recibe una visa, quién necesita una revisión adicional y, en ciertos contextos, quién puede cruzar una frontera. A pesar de que la decisión final sigue estando en manos de las autoridades, los algoritmos pueden intervenir mucho antes de que un funcionario revise personalmente un caso. En los servicios consulares y migratorios, estas herramientas tienen la capacidad de procesar grandes volúmenes de información y detectar patrones en cuestión de segundos. Entre los posibles usos se encuentran: Los exdiplomáticos estadounidenses Don Kilburg y Virginia Blaser han analizado esta transformación en su libro AI Use Cases for Consular Affairs, basándose en sus más de 60 años combinados de experiencia en el servicio público. “El peligro no radica simplemente en que la IA pueda reemplazar al funcionario consular, sino en que se convierta en el marco predeterminado a través del cual se analiza un caso”, según Don Kilburg, autor y exdiplomático. El punto más delicado no es necesariamente que una máquina tome la decisión final. El problema surge cuando el resultado de un sistema automatizado determina qué casos reciben mayor atención, cuáles son considerados sospechosos o cuáles pasan a una revisión más exhaustiva. Para un solicitante de visa, por ejemplo, puede resultar confuso por qué su expediente fue seleccionado y qué papel jugó la IA en ese proceso. En septiembre de 2025, altos funcionarios de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos instaron a aprovechar los avances tecnológicos, incluida la IA, para combatir la migración irregular, el fraude documental y el abuso de visas. La tendencia apunta hacia una mayor incorporación de herramientas automatizadas en procesos que afectan a millones de viajeros y solicitantes. La Unión Europea ha identificado como alto riesgo ciertos sistemas de IA utilizados en áreas relacionadas con visas, migración y control fronterizo. Entre las medidas contempladas se encuentra la necesidad de mantener una supervisión humana efectiva. Según Kilburg y Blaser, esto implica más que simplemente validar automáticamente el resultado de una máquina al final del proceso. El funcionario debe conservar autonomía, tiempo y responsabilidad para revisar la información, cuestionar los resultados y considerar aspectos que un algoritmo podría no comprender: contexto, circunstancias particulares o información no presente en los datos. Los autores también destacan las oportunidades que ofrece la IA. La IA puede encargarse de tareas repetitivas, facilitar la comunicación entre idiomas, detectar posibles fraudes y procesar información a gran escala. La clave sería utilizar la tecnología para liberar tiempo a los funcionarios, no para reemplazar su criterio. En casos más complejos, la decisión seguirá requiriendo algo que un sistema automatizado no posee: contexto, criterio y responsabilidad humana. Fuente: Publimetro
Elon Musk y Sam Altman están de acuerdo con la propuesta de Dario Amodei, CEO de Anthropic, para ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial ( IA) a fin de reforzar las medidas de seguridad. Amodei planteó la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de IA para establecer mecanismos que permitan evaluar los riesgos de los sistemas más avanzados. Elon Musk y Sam Altman expresaron estar de acuerdo. Elon Musk y Sam Altman respaldan propuesta de Dario Amodei para desacelerar avance de la IA A través de redes sociales, Dario Amodei compartió el ensayo que escribió sobre la necesidad de garantizar medidas de seguridad antes de continuar con el desarrollo de la IA, que crece con velocidad. Según el directivo de Anthropic, algunos sistemas de IA podrían representar riesgos importantes para la humanidad, como posibles ataques cibernéticos a gran escala o el desarrollo de armas biológicas. Elon Musk y Sam Altman repostearon la publicación de Dario Amodei y expresaron su coincidencia en la necesidad de establecer más seguridad frente al desarrollo de sistemas de IA cada vez más capaces. Mientras que el fundador de Grok solo dijo que “Darío tiene razón”, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, señaló que el tema de seguridad es prioridad en la empresa y adelantó que ya trabajan en una propuesta. La coincidencia entre figuras de compañías rivales refleja el latente riesgo por el acelerado desarrollo de la IA y la falta de controles y medidas de seguridad que protejan a la humanidad.
Si hace unos años la cirugía laparoscópica representó una revolución, hoy el foco está puesto en la cirugía robótica. La evolución de la cirugía mínimamente invasiva está impulsando la adopción de sistemas quirúrgicos robóticos, ofreciendo beneficios como menos dolor, cicatrices más pequeñas y estancias hospitalarias más breves por una recuperación más rápida. Se trata del próximo estándar en la medicina para optimizar la gestión hospitalaria y la calidad de vida de los pacientes. “Hay un gran interés por implementar este tipo de soluciones tecnológicas. Conocemos de cerca la realidad de diversas instituciones médicas del país, donde hay liderazgos cada vez más sólidos que están apostando por proyectos de cirugía robótica. Esto, en parte, se ha logrado gracias a los resultados de diversos estudios sobre los avances y beneficios significativos de esta técnica en la calidad de vida de los pacientes”, explica Macarena Torres, líder de la unidad de cirugía robótica en Surmedical. En Latinoamérica, el mercado de robots quirúrgicos está impulsado principalmente en países como Brasil, México y Argentina, donde los hospitales están invirtiendo para mejorar sus resultados quirúrgicos. La creciente prevalencia de enfermedades crónicas como el cáncer, donde la precisión robótica es vital, está aumentando la demanda de cirugías mínimamente invasivas. En Chile, el contexto se presenta desafiante. Sumado al decreto del gobierno de Alerta Sanitaria Oncológica nacional, que exige respuestas rápidas y efectivas para los pacientes, el sistema de salud enfrenta extensas listas de espera y reducciones presupuestarias en un 3%. En este escenario, la cirugía robótica se posiciona como un complemento para, por ejemplo, reducir la ocupación de días/camas, el uso de fármacos y complicaciones post operatorias, liberando recursos críticos. “Además de eficientar costos, la convicción también se centra en democratizar esta técnica quirúrgica y acercarla a cada región del país, eliminando las barreras de acceso basadas en los recursos económicos o la ubicación geográfica de las personas. Así, la apuesta es que en cinco años más, cada región disponga de un programa o proyecto en vía de implementación”, agrega Torres. Los pacientes están cada vez más informados y valoran que sus cirujanos cuenten con la precisión, la estabilidad y la menor fatiga que ofrecen los sistemas robóticos, especialmente en procedimientos de alta complejidad. En ese sentido, existe una alta expectativa, ya que las personas en Chile están consultando al respecto. Desafíos: presupuestos y capacitaciones Implementar un proyecto de cirugía robótica implica la adaptación de espacios y capacitación especializada de personas para la creación de un área quirúrgica nueva. Por otro lado, conseguir los recursos para la adquisición de la plataforma es desafiante. Sin embargo, con la entrada de nuevos oferentes al país y la diversificación de distribuidores, los valores del mercado se están regulando. “En el sistema público, influyen principalmente dos maneras para costear este tipo de procedimientos. Uno es el sistema ponderación del GRD (Grupo Relacionado por el Diagnóstico) y el otro es un incentivo al uso de tecnologías que se llama “ajuste tecnológico”. En ese sentido, el gran desafío radica en obtener la inversión inicial para el bien capital (el robot) a través de proyectos presentados al Ministerio de Salud o a los gobiernos regionales (Gore). Con la llegada de nuevas plataformas se han logrado dos cosas: regular inmediatamente los precios del mercado y robustecer la oferta con nuevas tecnologías”, menciona Torres. En relación a las capacitaciones, no solo hablamos del equipo médico, sino que de todo el personal clínico y administrativo que interactúa con el sistema. En un proyecto de esta índole, el conocimiento y la estandarización de procesos es fundamental para cada área que forma parte de la institución médica, desde esterilización hasta la programación de pabellones. “Si bien implementamos tecnología, es fundamental el componente humano y social. Nos preocupamos que las personas que utilizan esta plataforma generen un sentido de pertenencia y un nivel alto de compromiso respecto al impacto positivo que tiene su rol para la seguridad y calidad de vida del paciente”, recalca Torres. Es por esto que los programas de capacitación conformados por jornadas de simulación y pasos prácticos están ayudando a estandarizar no solo los entrenamientos a médicos, sino que a todo el ecosistema necesario para la implementación de un programa robótico. “En este contexto la llegada de plataformas robóticas ha generado un impulso y un gran interés, incrementando la formación de cirujanos robóticos. En esto, las simulaciones cumplen un rol esencial en las nuevas generaciones de médicos, las cuales están interesadas en seguir especializándose para ser parte de la revolución robótica”, precisa la especialista. Chile: planes a futuro de la técnica robótica + IA Producto de las listas de espera, la ocupación de camas críticas y el alza de la mortalidad ocasionada por cáncer, la cirugía robótica en Chile vive una nueva etapa y un nivel de madurez tecnológica y profesional mayor: cuenta con 19 centros que utilizan esta tecnología, concentrados principalmente en la capital y en centros privados. “Proyectamos que este número se incremente en, al menos, un 20% este año. En ese sentido, la técnica quirúrgica seguirá penetrando en hospitales públicos, particularmente en regiones. Pero no se quedará allí, los planes a futuro incluyen su incorporación en las mallas curriculares de universidades para médicos y enfermeras”, comenta Torres. Asimismo, la especialista asegura que el rol de la inteligencia artificial (IA) será un complemento fundamental. “Por ejemplo, en la actualidad, la IA de la plataforma Toumai permite despejar digitalmente el humo generado por la coagulación de tejidos, entregando una imagen nítida del campo quirúrgico, sin perder segundos vitales de cirugía. Además, otra función asociada a la IA es el destaque de vasos sanguíneos en planos donde el tejido adiposo (grasa) no permite distinguir una estructura de otra. Lo que genera una mayor seguridad y precisión para la conservación de anatomía crítica”, concluye. Aun cuando existen desafíos significativos, el potencial de la cirugía robótica para optimizar recursos, reducir listas de espera y elevar la calidad de vida de los pacientes es innegable. Con la mayor disponibilidad de nuevas plataformas, la reducción de costos de los equipos y una creciente convicción por descentralizar el acceso, esta técnica mínimamente invasiva se convertirá en el estándar de alta complejidad en todo el país. Fuente: trendtic.cl